Veo el cielo, divisando un horizonte que miedoso se hunde para aparecer mañana.
Se acerca la noche y las estrellas marcan tu rostro.
Una cascada de estrellas forma tus cabellos,
Dos grandes reflejos, enceguecen mis ojos de tal destello.
Miro hacia
Miro el cielo nocturno imaginándote a mi lado.
Me gustaría tener la sabiduría de astrónomos.
Para conocerte más profundamente.
De que estas hecha, como unir las estrellas
Para formar tu bello cuerpo.
Miro el agua que cae, al borde de una cascada.
Veo el reflejo, el campo lunar extraño.
Veo tu boca, que gota a gota crean los mares.
Te deseo de verdad. Deseo que habites en mis brazos.
Que como faro en la costa. Seas mi luz que ilumine el mundo.
Que todos puedan guiarse al mirarnos por las noches.
Ya no ser un simple humano,
para transformarme en estrellas junto a ti.
Estrellas que vagan, rondando por
Bañado
Fusionándonos entre polvo de estrellas ancianas.
Enlazar los cuerpos, fusiones atómicas,
Rayos cósmicos, rayos gamma.
Creador de la vida la luz de nuestras almas.
Déjame ser tu dueño, el conquistador de tu brillo.
Eres mi Venus, mi lucero por las mañana.
Seamos constelaciones, abarquemos el espacio oscuro.
Lleguemos a lo profundo, al mismo núcleo duro.
Somos soles, somos magma,
Mezclemos nuestras vidas,
Desde hoy hacia miles de horas eternas.
Rodolfo Alejandro Castillo

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